Este tipo de cáncer afecta a unas 22,000 mujeres al año, solo en Estados Unidos

Se estima que el cáncer de ovario afecta a más de 22,000 mujeres cada año y es la quinta causa de muerte por cáncer entre las mujeres, de acuerdo a la American Cancer Society.

A diferencia de otros cánceres ginecológicos, no existe una prueba para detectar el cáncer ovárico.

Aunque algunas mujeres a las que se les ha diagnosticado cáncer de ovario registran altos niveles de la proteína CA 125, la prueba de sangre correspondiente no es lo suficientemente precisa para determinar la presencia de cáncer de ovario, ya que hay muchas condiciones no cencerosas que pueden incrementar la concentración de esa proteína.

El cáncer de ovario es difícil de detectar en sus primeras etapas debido a que sus síntomas son difusos.

Las pacientes pueden experimentar estreñimiento, hinchazón, saciedad prematura al comer y dolor de espalda.

Aunque el cáncer de ovario tiende a ocurrir después de la menopausia, cualquier mujer está en riesgo de contraerlo.

Varios factores, como el fumar, la endometriosis, el síndrome de ovario poliquístico y la obesidad, incrementan el riesgo de una mujer de contraer la enfermedad.

Cerca del 20% de todos los cánceres de ovario son causados por una mutación genética. Los genes más propensos a incrementar el riesgo de cáncer ovárico son el BRCA1 y BRCA2.

Estos genes también inciden en el riesgo de una mujer de sufrir cáncer de seno.

Mutaciones genéticas que causan el síndrome de Lynch, una condición hereditaria relacionada con el cáncer de cólon, también elevan el riesgo de cáncer de ovario.

En las últimas dos décadas ha habido pocas opciones para tratarse el cáncer de ovario que no sean la cirugía y la quimioterapia; y la recurrencia de la enfermedad es común.

“Por fortuna, el cáncer de ovario responde muy bien a la cirugía y a la quimioterapia; pero por desgracia, en aproximadamente el 70% de las pacientes vemos recurrencia”, dice la Dra. Andrea Wahner Hendrickson, encóloga de Mayo Clinic.

Pero gracias a estudios realizados por Wahner Hendrickson y sus colegas, las pacientes ahora tienen más opciones –en ocasiones más efectivas– de tratamiento, como la terapia médica individualizada y la inmunoterapia.

Actualmente hay más de 1,350 pruebas clínicas para el cáncer de ovario, entre ellas una vacuna experimental para prevenir la recurrencia.

Puesto que no todos los tumores responden a cada tratamiento, la Dra. Wahner Hendrickson aconseja a las mujeres que tienen cáncer de ovario someterse a pruebas genéticas para determinar cual terapia puede darles los mejores resultados.

“Gracias a esas innovaciones, hay promesa y esperanza en el tratamiento del cáncer ovárico”, dijo Wahner Hendrickson.

La doctora exhortó a las mujeres de todas las edades a ir a ver a su médico si detectan señales o síntomas anormales.

 

Referencia: http://www.aldiadallas.com/2018/05/11/por-que-es-tan-dificil-de-detectar-el-cancer-de-ovario/